La revolución nanotecnológica del siglo XXI

Hacia una sociedad con nuevas estructuras económicas, políticas y sociales

Estamos en los albores de la Revolución Industrial del siglo XXI, la Revolución Nanotecnológica que comenzará en los próximos años (2015 ?) y llegará previsiblemente, a su desarrollo máximo hacia finales del siglo XXI (2080 ?).

Su impacto social será superior al que originó la Revolución Industrial entre la segunda mitad del siglo XVIII (año 1750) y los primeros años del siglo XX (año 1914), año del comienzo del la Primera Guerra Mundial.

Otra característica del impacto de la Revolución Nanotecnológica, será que su impacto y los cambios en la sociedad serán más rápidos y se producirán en unos pocos años si se establece la comparación con los más de 150 años que duró la Revolución Industrial comenzada en Inglaterra.
revolución de nanotecnología 10e-9m
La Revolución Nanotecnológica del siglo XXI provocará una quiebra violenta y dolorosa, a escala mundial, de los sistemas económico, político y social establecidos. Se producirá una transformación traumática de los sistemas y estructuras establecidas, por su ineficacia para resolver la grave crisis mundial que nos aqueja. La Revolución Nanotecnológica impulsará y ayudará a establecer nuevos sistemas y estructuras económicas, políticas y sociales, que propicien la consecución de un nuevo periodo de desarrollo sostenido de la actividad humana.

Las estructuras actuales están demostrando que no son adecuadas para asegurar un desarrollo sostenido en el tiempo.
Nos pondremos todos enseguida de acuerdo en reconocer que, en la raíz de esta gran crisis mundial, está el abandono de los comportamientos éticos y morales de los ciudadanos.

La revolución nanotecnológica

La Revolución Nanotecnológica se fundamenta en los conocimientos teóricos del
comportamiento de la materia a escala atómica y molecular, 1 nanometro = 10-9 m, y en la aplicación práctica de estos conocimientos, utilizando los instrumentos de la nanotecnología para manipular átomos y moléculas y, por tanto, para modificar sus propiedades con un determinado objetivo predeterminado.

Esta manipulación dirigida y controlada de átomos y moléculas tiene una gran potencialidad para fabricar nanopartículas, nanocompuestos y compuestos nanoestructurados con propiedades muy diferentes a los materiales fabricados a una escala macro, mayor de 20 micras, y no hayan sido nanoestructurados.

A partir de unos 500 nanometros, cuando el tamaño de las partículas de materia se acercan al tamaño de los átomos y de las moléculas cambian sus propiedades como consecuencia de un muy importante incremento de su área superficial que las hace mucho más reactivas. Tienden a autoensamblarse con otras nanopartículas, formando moléculas y grupos de moléculas con unos enlaces entre ellas mucho más fuerte que los enlaces que se establecen entre las moléculas de un material de tamaño macro no nanoestructurado.

Otras propiedades de las nanopartículas tienen su origen en los efectos cuánticos que se producen; puede decirse que las nanopartículas de tamaños comprendidos entre 1 nanometro y 100 nanometros se comportan como un superátomo. Cuanto menor es el tamaño de la nanopartícula mas pronunciados serán los efectos cuánticos manifestados.

La Nanotecnología tiene la potencialidad de fabricar nuevos materiales con propiedades muy diferentes y muy valiosas y más eficientes con capacidad para revolucionar múltiples campos de actividad humana como: el de la salud combatiendo muy eficazmente enfermedades como el cáncer o la diabetes, nanorobots para curar enfermedades introduciéndose dentro de la corriente sanguínea; el de la alimentación mejorando su crecimiento, su producción y su conservación, su sabor y sus cualidades alimenticias;
La Nanotecnología fabricará nanopartículas y nanomateriales para mejorar la calidad del medioambiente eliminando sustancias contaminantes: óxidos de nitrógeno, dióxido de carbono, monóxido de carbono, dióxido de azufre, y mejorando la calidad de las aguas para hacerles potables.

La Nanotecnología mejorará la eficiencia de las energías alternativas, su almacenamiento y distribución así como su consumo, mejorará el rendimiento combustible biodiesel y permitirá utilizar de un modo seguro y económico el hidrógeno como combustible, utilizando nanotubos de carbono para su almacenamiento.
La Nanotecnología contribuirá a resolver los problemas de abastecimiento energético derivados de una demanda energética creciente, eliminando o reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles, escasos, caros y muy contaminantes.
Los sistemas de comunicación serán más rápidos y fiables con unas mayores capacidades y mayores potencialidades (radio, televisión, internet, teléfonos, transmisión más rápida de datos y con mayor capacidad…).
Otra importante aportación de la Nanotecnología contribuirá a reducir notablemente los costos de construcción de infraestructuras y de edificios ecológicos eficientes energéticamente y construido con materiales parcialmente reciclables.
Se fabricarán nuevos materiales de construcción más ligeros y resistentes, con propiedades autolimpiantes y autoreparadoras de las fisuras y fracturas que se hayan producido durante su vida útil.

La Nanotecnología mejorará muy notablemente la seguridad de las construcciones durante su periodo de utilización implantando un autocontrol en tiempo real de su estado tensional de su estado de fisuración y de su deformación acumulada.

Estos son algunos de los logros más importantes que se conseguirán en los años próximos con el desarrollo de la Nanotecnología.

La Inversión en Nanotecnología

El desarrollo de la Nanotecnología pasando de sus potencialidades a realizaciones prácticas a nivel industrial, requiere de un gran esfuerzo en universidades y centros específicos de investigación y de una cooperación internacional coordinada. El esfuerzo debe concentrarse en la formación de nuevas generaciones de jóvenes científicos e ingenieros que necesitarán de varios años de formación.

La inversión en Nanotecnología debe convertirse en una Inversión Estratégica para

que se convierta realmente en el área del conocimiento capaz de sacarnos del atolladero en el que nos encontramos actualmente por no haber sabido potenciar suficientemente nuestras capacidades y haber conducido nuestras cualidades humanas y capacidades hacia un camino sin salida.

Ninguna inversión abrirá las rutas hacia un desarrollo sostenido en el tiempo y un bienestar social de los españoles, ni será más productiva, con un colosal retorno de valor añadido, como la inversión en Nanotecnología.

El camino por recorrer no admite demora, no se podrá hacer sin un gran esfuerzo intelectual humano persistente y sin las inversiones necesarias para alcanzar el gran reto que nos espera en los años que quedan de siglo. Nos va en ellos el futuro de nuestros hijos y nietos y de las generaciones futuras.

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